…en 2007 Europa se convirtió en la “fábrica de ideas” y en el motor para el despliegue de una sociedad descarbonizada. Escribía Jeremy Rifkin en el libro “El Green New Deal”(2019).
Europa está haciendo los deberes ante la amenaza global que supone el calentamiento de la atmósfera, la pérdida de biodiversidad, la contaminación de los suelos, el deshielo del permafrost, etc., etc.
Aquí exponemos varias iniciativas que desde la Comisión Europea se han materializado.
La Ley de Restauración de la Naturaleza
Es la primera ley que obliga a los miembros de la UE no sólo a proteger sino también a restaurar los ecosistemas dañados, con el objetivo de recuperar todos los espacios degradados en 2050, entra en vigor el 25 de agosto de 2024.
Por primera vez a los Estados miembros de la Unión deberán recuperar espacios naturales terrestres y marítimos que estén degradados. De esta forma antes del 2030 tendrán que recuperar el 20%, al cabo de 10 años, el 60% y finalmente, en el 2050, todos.
Los Estados miembros deberán redactar sus planes de recuperación de ecosistemas en los plazos establecidos, desde los bosques a los humedales, pasando por los espacios agrícolas o las zonas marítimas.
La normativa insta además a revertir la pérdida alarmante de insectos polinizadores , como las abejas o las mariposas, y marca que a partir de 2030 debe alcanzarse una tendencia al alza. El objetivo es aumentar la biodiversidad, polinizar los cultivos y mejorar la seguridad alimentaria .
Directiva Diligencia debida para las empresas
Esta norma es fruto de un proceso legislativo iniciado hace dos años, y heredera del estándar internacional de conducta empresarial fijado por los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos de 2011.
La norma europea establece el deber de las empresas de realizar la prevención, reducción, corrección y reparación de los efectos adversos en el medio ambiente (polución, contaminación, etc.) y también en los derechos humanos (por ejemplo el trabajo infantil) resultantes de sus operaciones propias, de las de sus filiales y de toda la cadena de valor de la empresa.
Esta Directiva significa una forma de allanar el camino para garantizar que las empresas contribuyan al desarrollo sostenible.
Medidas sostenibles para la Economía Circular
Son tres medidas que entraron en vigor en enero de 2025
- Reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera para no aumentar los gases de efecto invernadero (GEI), mediante el Cálculo de la Huella de Carbono.
- Reducir y gestionar el ingente desecho textil mediante la gestión de los Residuos Textiles.
- Evitar la práctica del “Greenwashing” por parte de las empresas mediante el Etiquetado de Envases.
El Cálculo de la Huella de Carbono:
Las empresas afectadas serán las que cuentan con 500 o más empleados y de 250 empleados, dependiendo de que cumplan el tener un activo consolidado superior a 20 millones de euros y una facturación anual superior a 40 millones de euros.
https://climatica.coop/2025-nuevas-obligaciones-medioambientales/
Las compañías con la obligatoriedad del cálculo de la huella de carbono deberán también presentar un plan de reducción de emisiones según la ley 7/2021.
¿Cómo se calcula la huella de Carbono?:
Cada compañía o empresa según su sector de actividad puede consultar en el Ministerio para la Transición Ecológica en su Guía para el cálculo de la huella de carbono.
Residuos Textiles:
La industria textil es una de las más contaminantes del planeta, especialmente el sector fast fashion, requiriendo enormes cantidades de agua y generando múltiples residuos siendo las microfibras plásticas las más peligrosas dado que acaban en la cadena alimentaria.
Desde enero de 2025 la recogida selectiva de residuos textiles será obligatoria en toda la UE.
Para fomentar la Economía Circular, se clasificarán, reutilizarán y además se reciclarán aquellos textiles que permitan la propuesta innovadora del reciclaje fibra a fibra.
https://www.recuperacion.org/info-textiles/
Las grandes marcas textiles están adoptando el denominado “Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Producto” (SCRAP) para gestionar todos los residuos textiles que suponen más de 12 millones de toneladas al año.
Esta iniciativa generará empleo local y pretende acabar con la exportación de este tipo de residuos a otros países.
Etiquetado de Envases:
A partir de este año 2025 las etiquetas de los envases deberán incluir información detallada sobre la reciclabilidad y la gestión de los residuos de envases así como los símbolos que identifiquen los materiales utilizados para la fabricación del envase.
Los envases de plástico y latas deberán ser retornados mediante el sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR).
(Ver artículo relacionado: Residuos. La Economía Circular en Europa).
Para Recordar:
Pueden parecer abrumadoras todas estas iniciativas, sin embargo representan pasos de gigante si lo que queremos es una sociedad que mire con esperanza el futuro para las nuevas generaciones.